Te ofrezco ayudarte desde una perspectiva integradora que combina tres marcos que, en mi experiencia, se complementan muy bien.
La Terapia Cognitivo Conductual para identificar los patrones de pensamiento que te atrapan y cambiarlos por ideas más útiles, honestas y funcionales.
La Terapia de Aceptación y Compromiso para aprender a relacionarte de otra manera con lo que no puedes controlar —sin que eso te paralice ni te defina.
La filosofía estoica como brújula práctica: no para resignarte, sino para distinguir lo que depende de ti de lo que no, y actuar desde esa aceptación.
Este enfoque no es una mezcla aleatoria. Es un marco que parte de una idea central: gran parte de lo que nos hace sufrir viene de nuestro dialogo interno. De la historia que nos contamos sobre nosotros mismos. Cambiar esa historia —con herramientas concretas, no con frases de autoayuda— es el trabajo.